Equipos básicos de salud: estrategia con riesgo de politización

Los equipos básicos de salud no son una propuesta del gobierno Petro. Ya los contemplaba la Ley 1438 de 2011, que en su artículo 15 menciona que “El ente territorial, conforme a la reglamentación del Ministerio de la Protección Social, definirá los requisitos óptimos para habilitar la conformación de los equipos básicos de salud, como un concepto funcional y organizativo que permita facilitar el acceso a los servicios de salud en el marco de la estrategia de atención primaria en salud”.
En los años 2023 a lo avanzado del 2025, el Ministerio de Salud y Protección Social (Minsalud) ha propuesto el Modelo preventivo, predictivo y resolutivo como desarrollo de la ley Estatutaria en salud, que estableció la necesidad de un Modelo de atención primaria en salud. Los equipos básicos de salud fueron entonces reconceptualizados y buscaron ser algo más que unidades móviles o brigadas de campañas. Según el Minsalud, son grupos de profesionales y técnicos dedicados a llevar atención en salud a las comunidades, teniendo como ejes centrales asegurar que todas las personas puedan acceder a servicios de salud sin importar dónde vivan, promover salud, prevenir enfermedad, y detectar y tratar a tiempo.
Estos equipos se rigen por un marco normativo integral: el Decreto 0858 de 2025, que adopta el Modelo Preventivo, predictivo y resolutivo, sustituyendo la Parte 11 del Decreto 780 de 2016 (Sector Salud). La Resolución 737 de 2024, que regula el seguimiento, planeación y ejecución de recursos; el Lineamiento Técnico-Operativo de 2024 detalla conformación, funciones y operación. La Resolución 2788 de 2022 estableció lineamientos para organización, y el Decreto 1765 de 2019 regula fusiones y autorizaciones para IPS involucradas. Además, se alinean con la Ley 1751 de 2015 (Estatutaria de Salud) y Sentencia T-760 de 2008 de la Corte Constitucional, que ordena universalidad.
El decreto prevé la composición y funciones asignadas a dos tipos de equipos básicos en salud*. Se financian a través de varias fuentes: Sistema General de Participaciones, salud pública, presupuesto para promoción y prevención, regalías, la UPC del aseguramiento en salud y otros recursos territoriales. La Resolución 2788 de 2022 regula su conformación, financiamiento y operación.
El Minsalud ha reportado que hay más de 10.000 Equipos Básicos en Salud asignados en los 32 departamentos. También se indica que la inversión programada para los EBS es de 4,2 billones de pesos (el presupuesto programado para 2025 asciende a $4,1 billones). Estos recursos provienen de la UPC de regímenes contributivo y subsidiado, y se destinan a contratación de talento humano, vehículos de transporte asistencial y dotación. Sin embargo, la Contraloría General de la República ha alertado sobre posibles irregularidades.
Lo que no he encontrado con certeza es un número públicamente verificado de cuántos de los equipos programados ya están operando plenamente frente a cuántos están en proceso; cuántos poseen todos los perfiles profesionales; cuántos realizan todas las funciones previstas. En cuanto al presupuesto ejecutado versus lo programado, los datos específicos no están desglosados públicamente con claridad. Tampoco se ha identificado por parte del Minsalud ni las Secretarías Territoriales de Salud la existencia de indicadores claros de estructura, proceso, resultado e impactos poblacionales de los equipos básicos en salud.
El Gobierno Nacional ha venido atribuyendo la mejoría en algunos indicadores como mortalidad materna, mortalidad en menores de 5 años y desnutrición al “Modelo preventivo” (es decir a los equipos básicos en salud). Sin embargo, esto no tiene sustento técnico y estas disminuciones vienen presentándose hace más de 10 años, exceptuando los años pandémicos 2020 y 2021. Es decir, este impacto no es claramente atribuible a los equipos y se da más por un acumulado histórico de varios gobiernos y el funcionamiento del Sistema de Seguridad Social en Salud, que el gobierno ahora se ha empeñado en destruir.
¿Se están utilizando los equipos básicos en salud con fines políticos?
Existen denuncias serias de uso político de los equipos básicos en salud, especialmente en 2024-2025. Investigaciones de Cambio Colombia revelan que exasesores del MinSalud, lideraron un esquema para “repartir” los equipos en 32 departamentos a cambio de respaldo al Pacto Histórico, usando chats y bases de datos internas para asignaciones. En Córdoba y Norte de Santander se ha mencionado que algunos coordinadores obligan a profesionales a proveer listas de votantes para trasladar puestos. La Secretaría de Transparencia y la Contraloría investigan posibles actos de corrupción. El MinSalud enfatiza institucionalidad, pero la politización ha afectado la credibilidad del programa, más ahora en época preelectoral.
La relación de los EBS con el sistema de salud actual, en particular con las Empresas Promotoras de Salud (EPS) y la red de prestadores públicos y privados, es un tema crucial. La crítica principal es que, en lugar de articularse de forma efectiva, los equipos básicos en salud podrían estar duplicando funciones y generando ineficiencias. Aunque la teoría es que los equipos colaboran para referir y coordinar la atención, en la práctica la articulación no ha sido fluida.
La normativa, como la Resolución 2788 de 2022, busca sentar las bases para la organización de los equipos y su financiamiento. Los recursos se giran a las Empresas Sociales del Estado – ESE, que son las encargadas de contratar al personal. Sin embargo, este modelo ha sido criticado por la Procuraduría, que ha advertido que destinar recursos del aseguramiento (la UPC) a estos equipos podría afectar la sostenibilidad financiera del sistema. Además, el proceso de selección y nombramiento del personal ha sido objeto de escrutinio, con denuncias de que la contratación no siempre responde a criterios técnicos y que se priorizan los favores políticos.
Si el Gobierno quiere disipar las dudas y demostrar que los EBS son más que un eslogan, es imperativo que publique de manera transparente los indicadores de gestión, los resultados en salud y el estado de la ejecución presupuestal. Solo así se podrá determinar si estos equipos son la respuesta a los problemas del sistema de salud o si, por el contrario, se están convirtiendo en un costoso fracaso. El futuro de la salud en Colombia depende de que esta iniciativa pase de la teoría a una práctica eficiente y transparente, al servicio de todos los ciudadanos.
*Cada equipo básico en salud incluye un núcleo básico de talento humano: médico, profesional de enfermería, auxiliares de enfermería, promotores o líderes comunitarios y psicólogos; en algunos casos agentes de medicina tradicional o especialistas según necesidades territoriales.
Se prevén dos tipos:
- Equipos de salud territorial (EST): con capacidad para ejecutar intervenciones colectivas e individuales en un territorio que puede congregar hasta 5.000 familias, organizadas en microterritorios que van de 60 a 500 familias dependiendo de dispersión geográfica. Su composición incluye a un (1) médico, un (1) enfermero/a, cuatro (4) auxiliares de enfermería, un (1) líder comunitario/promotor y (1) un profesional de salud o área social según necesidades.
- Equipos complementarios: integran otras profesiones como nutrición, odontología, optometría, gerontología, rehabilitación, etc. Su función es reforzar la capacidad del EST municipal, especialmente en acciones preventivas y gestionando riesgos individuales o colectivos.