La paradoja en enfermería: más egresados, menos profesionales en casa

A pesar de tener Colombia un sostenido número en la graduación de profesionales en enfermería en los últimos años con un promedio de 4.100 personas, alcanzando un pico en 2023 con 4.568 (Observatorio Laboral para la Educación), todavía no es suficiente para el número de habitantes. En la estadística de salud más reciente (2021) para los 38 países miembros de la OCDE, Colombia se encuentra en la última posición por contar solo con 1,4 enfermeras por cada 1000 habitantes.
Ante este panorama, el Banco Interamericano de Desarrollo aseguró que para el año 2040, el país debería graduar por lo menos a 628.000 enfermeros para satisfacer las necesidades de la población en materia de atención y prevención en salud. Sin embargo, hay un asunto que no se puede desconocer, porque afecta cualquier número que se pretenda plantear como solución: la migración de profesionales en enfermería.
Aunque para 2022 y según cifras del Ministerio de Salud y Protección Social (Minsalud), el país cuenta con 76.813 enfermeros reportados en el Rethus, el tema de la migración deja entrever que el problema no solo es lo poco que tenemos, sino también el talento que se nos va, pues no solo deja un vacío de personal cualificado, sino además sobrecarga para los que se quedan y menos capacidad de atención para la población.
Según datos del Minsalud, en los últimos años cerca de 3.000 profesionales en enfermería migraron a países como Estados Unidos, Canadá, España, Alemania y Australia. En las estadísticas de 2022 la OCDE señaló en el top 5 de países con mayor migración a Irlanda, Nueva Zelanda, Suiza, Reino Unido y Australia.
Frente a los factores que influyen en esta diáspora se percibe un olvido con los profesionales sanitarios más cercanos a la sociedad posiblemente debido a:
1. Actual modelo de salud formulado en la Ley 100 de 1993: que prioriza la rentabilidad financiera y no permite el adecuado desarrollo de la profesión como una disciplina de carácter social como lo señala la ley 266 de 1996. Surge el dilema: rentabilidad Vs cuidado de alta calidad.
2. Problemáticas en asuntos laborales: la Política Nacional de Talento Humano en Enfermería señala precarización de las condiciones laborales dado por: sobrecarga laboral (no se ha establecido la relación enfermera/paciente), presión derivada de los bajos salarios y la inestabilidad laboral para trabajar en dos o más instituciones (doble contratación y órdenes de prestación de servicios) y turnos en horarios rotativos con mayor exigencia de productividad y reducción de costos en la contratación.
3. Poca motivación en la formación posgradual: para dicho informe, los profesionales manifestaron que hay poca motivación para realizar estudios de posgrado, no solamente por la dificultad para acceder a apoyos e incentivos financieros por parte de las instituciones empleadoras, sino también, por la baja remuneración salarial que se ofrece a los profesionales con formación en este nivel.
4. Disminución de oportunidades de empleo para quienes reciben el título profesional: este año, la oferta de Plazas de Servicio Social Obligatorio es de 705 a nivel nacional, lo que equivale a 0.14 plazas por cada 10.000 habitantes, muy por debajo de lo disponible en 2015 con 811 plazas para los profesionales en enfermería.
Grosso modo, se trata de factores de la realidad en la que los profesionales en enfermería hemos aprendido a sobrevivir y que a la vez ha sido argumento para fenómenos como la migración.
Aunque la Política Nacional de Enfermería plantea establecer lineamientos para el desarrollo del talento humano a través del fortalecimiento de condiciones laborales, la calidad de la educación en enfermería y la autonomía y liderazgo profesional, el ritmo de la migración apunta a ser cada vez más atractivo ante el expedito proceso de reclutamiento y la ayuda en trámites burocráticos para la incorporación del personal de enfermería en el mercado laboral en otros países.
No en vano, el país cuenta con programas como TEAM (Trabajadores Colombianos Especializados para Alemania) que desde 2021 en conjunto al Servicio Público de Empleo y la Agencia Federal de Empleo de Alemania facilitan la migración laboral de colombianos calificados. Por el lado de la educación, hay planes de estudio con diseños curriculares de características internacionales e interculturales, que permiten al profesional extender sus oportunidades laborales a nivel global.
Tal es el caso de la Universidad CES, ECCI o la Fundación Universitaria del Área Andina que cuentan con convenios de movilidad laboral para graduados interesados hacia el mercado europeo.
La migración en enfermería es un panorama con consecuencias cuantitativas y cualitativas, bajo la relación: disminución de personal y menos acceso-calidad en la atención en salud. En materia de salud pública genera un desafío, ante la realidad de ser un país con escasez de enfermería y a la vez con tendencia a la exportación de talento humano en salud. Vamos graduando más, pero para tener cada vez menos. ¿Cómo entender este fenómeno en un país donde el DANE proyecta para 2031 tener 10 millones de adultos mayores? Y se ve venir una reducción en la capacidad para la atención de enfermedades crónicas.
Por lo demás, un panorama donde la Política Nacional de Enfermería tal vez se quede corta en el incentivo del retorno de aquellos profesionales que abandonaron el territorio. Lo cual, no solo se garantiza con la creación de estímulos, sino también con un panorama político y social, que no es el mejor, ante la inestabilidad que atraviesa el país.
Vale la pena echar lápiz, para entender que aumentar y mantener la densidad de profesionales en enfermería tiene un impacto positivo y directo en la esperanza de vida de una sociedad y por ende en la productividad.